Pasión

Bajo el signo de Gianni Agnelli

Bajo el signo de Gianni Agnelli

Tras una temporada disputada, Schumacher conquistaba el sexto título de Pilotos y Ferrari el décimo tercer título de Constructores: todo un homenaje a Gianni Agnelli, recientemente desaparecido

La temporada 2003 de Fórmula 1 se recuerda como una de las más disputadas de la historia de esta competición. De nuevo estuvo protagonizada por Michael Schumacher entre los pilotos y Ferrari entre los constructores, aunque, a diferencia de lo que había ocurrido en los dos años anteriores, se vieron obligados a luchar hasta la última carrera.

La preparación del campeonato de Fórmula 1 se vio enturbiada por la muerte de una figura clave en la historia de Ferrari, Gianni Agnelli, cuya vida se apagó el 24 de enero, a poco más de un mes de cumplir 82 años. En su memoria, se tomó la decisión de bautizar al nuevo monoplaza con el nombre de F2003-GA. Los pilotos eran los mismos: el pentacampeón del mundo Michael Schumacher y el vigente subcampeón, Rubens Barrichello. También en 2003 Ferrari se presentaba en Australia con el coche que había dominado el campeonato anterior, el F2002. Pero, a diferencia de lo que había ocurrido doce meses antes, las primeras carreras dieron pocas satisfacciones. Apareció en escena Kimi Räikkönen, un piloto de McLaren que brillaba por su regularidad y se impuso en el GP de Malasia. 

El público saluda al piloto alemán de Ferrari Michael Schumacher después de su victoria en Monza antes de Montoya y Barrichello <em>Foto: Getty Images</em>
El público saluda al piloto alemán de Ferrari Michael Schumacher después de su victoria en Monza antes de Montoya y Barrichello Foto: Getty Images

La temporada europea se abrió en Imola, en Semana Santa, con el Gran Premio de San Marino. Ese domingo, la primera fila de la parrilla estaba ocupada por los hermanos Schumacher, ambos de duelo porque esa misma mañana había fallecido su madre Elisabeth. Michael se anotó la primera victoria de la temporada y subió al podio con un brazalete negro en señal de luto. Inmediatamente después salió para Alemania en compañía de su hermano.

Dos semanas más tarde debutaba el F2003-GA y lo hacía de la mejor forma posible. Schumacher dominó el Gran Premio de España y se impuso también en Austria, con lo que pisaba los talones a Räikkönen en la clasificación general. El finlandés la encabezaba con 40 puntos frente a los 38 del alemán, mientras que, por primera vez, Ferrari pasaba a liderar la clasificación de Constructores. Por si faltaba emoción, a partir del Gran Premio de Mónaco (conquistado por Juan Pablo Montoya), Williams se incorporaba a la lucha entre Ferrari y McLaren.

La remontada de Schumacher hasta el primer puesto de la clasificación se consumó el 15 de junio, con su primer puesto en el Gran Premio de Canadá, en el que Räikkönen no pudo superar la sexta posición. Ferrari también regresaba a la primera posición en la general de Constructores, pero debía vigilar de cerca a Williams, que se había llevado dos grandes premios consecutivos con Ralf Schumacher y se encontraba tan solo a tres puntos del Cavallino Rampante. En Hungría, la victoria fue para el joven Fernando Alonso, que se convertía en el octavo piloto en ganar una carrera en lo que iba de temporada. La clasificación no podía estar más disputada: a la cabeza estaba Schumacher, con un punto de ventaja sobre Montoya y dos sobre Räikkönen. En cambio, Williams había sustituido a Ferrari en el primer puesto del ranking de Constructores.

Michael Schumacher y su hermano Ralf, hablando en el podio del Gran Premio de Montreal <em>Foto: Getty Images</em>
Michael Schumacher y su hermano Ralf, hablando en el podio del Gran Premio de Montreal Foto: Getty Images

La temporada estaba a punto de finalizar. Solo faltaban las carreras de Italia, Estados Unidos y Japón. El circuito de Monza se convirtió en una auténtica fiesta tras el triunfo de Schumacher, con pole y vuelta rápida incluidas. Pero en segundo lugar llegó Montoya, que perdía solo dos puntos y le seguía muy de cerca. Dos semanas más tarde viajaban a Indianapolis y Michael se apuntaba otra victoria fundamental que, con la ayuda del sexto puesto de Montoya, ponía al piloto de Ferrari en la situación perfecta para conquistar el título: veintinueve puntos de ventaja sobre Räikkönen y diez sobre Montoya que se quedaba matemáticamente fuera de la lucha por el título. El equipo también estaba de fiesta: en esta carrera, la Scuderia recuperaba el primer puesto de la tabla de Constructores.

La temporada 2003 de Barrichello no fue precisamente para enmarcarla, ya que se quedó muchas veces lejos de las primeras posiciones. Sin embargo, su aportación fue crucial para facilitar el éxito de su compañero de equipo en Japón. Tras el abandono de Montoya, Rubens mantuvo a raya durante toda la carera al McLaren de Räikkönen, que solo pudo conseguir ocho puntos, del todo insuficientes para conseguir el título. En cambio Schumacher estaba particularmente nervioso. Solo había logrado el 14° puesto en las pruebas de clasificación y, durante la carrera, tocó por detrás al piloto local Takuma Sato, tras lo cual tuvo dificultades para hacerse con el punto que se jugaba con la octava posición. Finalmente se proclamó campeón del mundo por dos puntos y superaba así a Fangio en número de títulos. Por su parte, el abandono de Montoya otorgaba a Ferrari el título de Constructores, el 13° de su historia y el cuarto consecutivo.

 

Ferrari