Pasión

El par perfecto

El par perfecto

Zapatos de edición limitada diseñados por Berluti para el conductor de Ferrari al que le gusta salir con estilo
Texto

Kevin M. Buckley

Cuando Ferrari y Berluti decidieron unirse para producir una nueva colección de calzado exclusivo contaban con unos valores comunes entre los que destacaban el legado y la tecnología, sellos distintivos de su estatus como marcas de lujo mundialmente conocidas.

La colección cápsula Ferrari Limited Edition ofrece tres modelos: Zapatos slip-on, botines Chelsea y zapatos Oxford.

El destino del proyecto se forjó a principios de este siglo, cuando un desgarbado estudiante italiano y un atractivo joven francés de edad similar se conocieron en el edificio de apartamentos de París donde residían.

En el ascensor, los dos animados veinteañeros se topaban con vecinos como Michel Platini, miembro legendario de la selección francesa de fútbol. Difícilmente podían adivinar John Elkann y Antoine Arnault que unas décadas más tarde serían los artífices de la colaboración entre dos de las marcas de lujo más conocidas del mundo, el primero como presidente de Ferrari y el segundo como director general de Berluti.

Una visita guiada a las instalaciones de "Manifattura Berluti" próximas a Ferrara, en el norte de Italia, permite seguir las principales fases de producción: selezione (selección), taglio (corte), preparazione (preparación), orlatura (cosido), montaggio (montado) y finissaggio (acabado).    

Para la elaboración, únicamente se elige la mejor piel Venezia , resistente pero maleable, en un riguroso proceso de selección.

Unas delicadas máquinas se encargan de ablandar y rebajar la piel hasta espesores asombrosamente precisos. “Es un mundo de precisión milimétrica” en el que la máquina spaccapelle puede rebajar la piel hasta un espesor de medio milímetro. Las similitudes con ese otro mundo de precisión (Maranello) son obvias.

Left: fitting the upper to the shoe last. Right: adding the border hemming<em> Photo: Alberto Bernasconi</em>
Left: fitting the upper to the shoe last. Right: adding the border hemming Photo: Alberto Bernasconi

Tras la fase de orlatura, se inserta una ligera estructura a modo de armazón. A continuación, se da forma a la piel en la horma de madera después de fijarla convenientemente con las piezas de sujeción. Seguidamente, una docena de brazos metálicos presiona y estira simultáneamente la forma del zapato con unos ajustes de máquina sumamente precisos seleccionados por el ojo experto de los artesanos.

Ese mismo savoir faire (conocimiento experto) de los profesionales de Berluti les permite elegir la duración y temperatura del “pequeño horno” en el que cada zapato se somete a una “ducha de vapor” caliente para terminar de ajustar las hechuras en la horma. De las docenas de agujas de coser disponibles, los artesanos saben reconocer cuál es la que mejor se adapta a cada piel. Se calcula incluso la tensión del hilo.

Todos estos minuciosos detalles se guardan en un “archivo maestro” diferente para cada zapato, el equivalente a los archivos del departamento Classiche de Maranello en versión calzado, lo que permite su reproducción exacta cuando los clientes lo requieren.

La fase final desvela uno de los rasgos distintivos de Berluti: la creación de la pátina, un procedimiento secreto y multicolor por el que cada artesano dedica, pausadamente, unos noventa minutos a aplicar a mano el color de cada zapato.

Shelves of itemised shoe lasts on storage shelves<em>Photo: Alberto Bernasconi</em>
Shelves of itemised shoe lasts on storage shelvesPhoto: Alberto Bernasconi

Con cerca de cien tonalidades disponibles, cada una de ellas guardada en pequeñas botellas de cristal, el artesano dispone de un sinfín de opciones para crear colores únicos.

Cada zapato presenta un discreto ribete rojo que recorre el borde trasero de la suela y la figura del Cavallino Rampante en la zona del talón. La zona del empeine está adornada por "spoilers" de fibra de carbono, mientras que las costuras imitan las de los asientos de Ferrari. En la parte inferior, una pequeña hendidura practicada en el tacón recuerda sutilmente al parabrisas trasero de un Ferrari F40 y a la tapa del motor del nuevo F8 Tributo.

Un revestimiento de alta tecnología contiene la misma fibra de carbono (sarga de 2 x 2) que se encuentra en los vehículos Ferrari para garantizar un agarre firme a los pedales. Hacia la punta, otra textura de fibra de carbono en la superficie proporciona a la vez flexibilidad y dureza.

De cerca, la luz del cielo italiano, más que reflejarse en la pátina del zapato, ejecuta una brillante danza sobre ella.

El hecho de que Manifattura Berluti esté situada tan solo a 96 km de Maranello se suma a la emoción del proceso de producción. “Cuando lo miras”, suspira uno de los veteranos artesanos, “sientes que es... es Ferrari”.

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