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11/07/2016

Cuando el arte encuentra al Cavallino Rampante

Muchos artistas han dado rienda suelta a la creatividad, centrando su inventiva en el universo Ferrari

Algunos consideran el Ferrari una auténtica obra de arte. A la altura de un Picasso, un Van Gogh o un Klimt. De hecho, no es casualidad que en el MOMA de Nueva York, justo al lado de las creaciones de estos famosos artistas, haya expuesto un 641/2, el monoplaza Ferrari que protagonizó el Mundial de F1 de 1990, "clara demostración" –según reza el catálogo del museo- "del dicho modernista la forma sigue a la función".

 

Como tampoco lo es que nueve de los diez coches de mayor valor adjudicados en una subasta pública, luzcan el símbolo del Cavallino Rampante. ¿Pero qué ocurre cuando un artista decide ir más lejos y poner en el centro de su creatividad a un Ferrari o los símbolos relacionados con el mundo del Cavallino Rampante? En los últimos años ha habido varias interpretaciones sobre el tema, que van desde la pintura a la escultura y la fotografía.

Philippe Pasquaen envolvió un 430 Scuderia por completo en cuero para luego "tatuarlo" 

Hablando de art-car el repertorio es enorme. El 458 Italia de Joseph Klibansky es sólo el último ejemplar de una extensa lista de coches del Cavallino Rampante que han sido objeto de atención creativa: el francés Philippe Pasqua, por ejemplo, en el año 2011 envolvió un 430 Scuderia por completo en cuero para luego "tatuarlo". Montado en una pared de la Galerie Laurent Strouk de París, más que un art car era una instalación, una alegoría que combinaba velocidad e inmovilidad, mecánica y orgánica, peligro extremo y pura sensualidad.

El Ferrari F430 embellecido por el artista de graffiti John Crash Matos 

El neoyorquino John Crash Matos, considerado uno de los pioneros del movimiento de arte del graffiti, tampoco se echó atrás cuando en 2015 le propusieron que, en vez de decorar la red urbana con su toque personal, plasmara su arte en un Ferrari F430.

El F430 Challenge de Ben Levy creado para el Artceleration Event del ART BASEL de Miami 

Por no hablar de la creación del londinense Ben Levy, cuyas obras van del excéntrico al llamado comical, que en 2015, para el Artceleration Event del ART BASEL de Miami, dio forma a sus visiones tomando como base un F430 Challenge (2008). En esa misma ocasión, el artista de graffiti Retna también experimentó en un vehículo idéntico de 2007, elaborando con su creatividad personal -que combina la fotografía con palabras y graffitis pintados donde se mezclan elementos desde el pasado- la librea original que rendía homenaje al North American Racing Team (NART).

 El 599 GTB HGTE Fiorano de China de Lu Hao inspirado en la porcelana Ge Kiln 

Llamar art-car a la obra de Lu Hao quizás sea restrictivo. Porque este artista chino, en colaboración con Ferrari, realizó en 2009 el único ejemplar de 599 GTB HGTE Fiorano de China Limited Edition, inspirándose en la inigualable porcelana Ge Kiln de la dinastía Song, utilizando para ello un esmalte que reproducía las típicas “grietas” realizadas en varias capas. Después el coche se vendió en una subasta de Pekín por 1,2 millones de euros y el dinero recaudado se donó al Departamento de Ingeniería de Automoción de la Universidad de Tsinghua.

El Ferrari FF decorado por el artista franco-americano Duaiv 

Data de 2014 el FF interpretado por el peculiar artista franco-estadounidense Duaiv, que reprodujo el estilo de sus obras con un arco iris de pintura en los amplios laterales del primer vehículo con tracción en las cuatro ruedas del Cavallino Rampante. Una idea del concesionario Ferrari de Fort Lauderdale.

La escultura de bronce de Marino Quartieri celebra la vida de Enzo Ferrari 

Si hablamos de escultura, las interpretaciones sobre el tema de Ferrari son amplias y variadas, desde el estilo institucional hasta las más atrevidas. La obra de Marino Quartieri de Módena pertenece sin duda a las del primer grupo: una estatua de bronce de más de cinco metros de altura que retrata las etapas más importantes de la vida de Enzo Ferrari, y que fue donada por su hijo Piero a Maranello en 1998 con motivo del centenario del nacimiento de padre. 

Franco Reggiani creó “Evoluzione” con motivo del cincuenta aniversario de la Scuderia Ferrari 

A propósito de aniversarios: con motivo del cincuenta aniversario de la Scuderia Ferrari, en 1979 Franco Reggiani creó “Evoluzione”, una escultura que fusionaba el diseño y los aspectos técnicos de los coches más famosos de la historia del equipo de Maranello. De hecho, la parte delantera era el morro del Alfa Romeo P2, con el que Enzo Ferrari corrió su primera carrera como Scuderia Ferrari en 1929, fusionado con él del Ferrari 166 MM y él del Barchetta Touring. De este último tomaba los guardabarros y los pasos de ruedas, y también del Ferrari 430 Superamerica, mientras que para la parte trasera se inspiró en las colas del Ferrari Dino 246 y de un monoplaza de Fórmula 1 típico de 1959, el capó y el alerón trasero eran del Ferrari 321 T5 que pilotaba Gilles Villeneuve.

El Monumento al Cavallino Rampante, por Helidon Xhixha  

Los fans que van de "peregrinación" a Maranello no pueden irse sin hacerse una foto de recuerdo junto al Monumento al Cavallino Rampante, obra del escultor albanés Helidon Xhixha: una imponente estatua de acero inoxidable, que mide cinco metros de altura y pesa 800 kilos, que se situó a pocos metros de la Galleria del Vento Ferrari días después de la victoria del Mundial de Fórmula Uno de 2003.

Rampante de Arman una estructura de bronce de 5 metros que consiste en un conjunto de maquetas de F40

La obra Rampante de 1999 lleva la firma de Arman, el pintor y escultor francés, famoso por sus creaciones realizadas mediante acumulaciones de objetos idénticos: una estructura de bronce de 5 metros de altura que consiste en un conjunto de maquetas, cortadas y apiladas del Ferrari F40. Un homenaje a Enzo y Dino Ferrari situado a la entrada del Autódromo de Imola.

El Dino 308 GT4 modelado en 1993 por Bertrand Lavier hasta la destrucción 

En cambio, no se puede decir lo mismo del Ferrari protagonista de la obra del francés Bertrand Lavier, exponente de la corriente “ready-made” que considera cualquier tipo de objeto común como una potencial obra de arte. Imposible no recordar el Dino 308 GT4 modelado en 1993 hasta la destrucción, combinación del diseño de Bertone, la artesanía de Maranello y las fuerzas físicas. También lleva la firma de Lavier un GTS 308 recubierto de pinceladas de acrílico como si fuera una obra de pop-art.

Fabian Oefner en su serie ‘Disintegrating’ deja al descubierto cada elemento de un Ferrari 330 P4 

Las expresiones del joven fotógrafo suizo Fabian Oefner obedecen a un estilo completamente diferente. En 2014, este autor fue capaz de captar la esencia del California T a través de una explosión creativa de color. "Cuando uno piensa en un Ferrari, piensa en un magnífico diseño," afirmó Oefner. "Pero también piensa en la velocidad y quería encontrar una formar de plasmar ambas cosas." Para saber cómo lo hizo.

 

Pero Oefner no se detuvo ahí, sabiendo que la belleza de un coche también se encuentra bajo la carrocería, en su serie ‘Disintegrating’ deja al descubierto cada elemento de un Ferrari 330 P4, fotografiando todo en una especie de efecto despiece con gravedad cero. Si ha estado a punto de darle un infarto pensando que semejante ejemplar ha sido desmantelado para la obra, quédese tranquilo: el modelo que se utilizó para la ocasión fue una maqueta a escala.

 



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