Carreras

El día más largo

El día más largo

Para Ferrari ha sido un Le Mans ganador gracias a la victoria del coche #51 de AF Corse. Hemos seguido la carrera desde los boxes para vivirla a través de los ojos de los pilotos y de los mecánicos

Las 24 Horas de Le Mans es una carrera que va más allá de la leyenda por todas las gestas deportivas y humanas que aquí se han logrado, por la pasión que invade cada rincón del Circuito de la Sarthe y por el inmenso esfuerzo al que se someten los hombres y los coches. 24 horas de carrera, una larga espera y un año de preparación: así es Le Mans. Un trabajo incesante, tanto en el circuito, como en el garaje y en el retrobox.

Los ingenieros analizan constantemente los datos de telemetría, los mecánicos preparan las herramientas para las paradas que se ejecutan según lo previsto. Todo el mundo sabe exactamente lo que tiene que hacer porque, aunque la carrera dure 24 horas, cada segundo perdido en la pista o en los boxes es un segundo que nos aleja de la victoria. 

El cansancio, como es normal, se va acumulando hora tras hora, pero, gracias a su preparación, tenacidad y determinación, estas personas consiguen superar estos momentos y, aunque a veces el cansancio se apodere de ellos, basta una llamada de radio para ver a todos listos y en su sitio, esperando la llegada del coche.

Los gráficos y los números de la telemetría se suceden sin parar, las comunicaciones entre el muro de boxes y el piloto hacen de banda sonora durante las 24 horas de la carrera, y la línea de meta parece no llegar nunca. Sin embargo, como vienen ocurriendo en estos últimos ochenta y siete años, el sueño se hace realidad y nada más cruzar la línea de meta hay quienes ya están pensando en la próxima edición.

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