Automóviles

EL SUEÑO DE INDIANÁPOLIS

EL SUEÑO DE INDIANÁPOLIS

Las 500 millas de Indianápolis es la única carrera que falta en el palmarés de Ferrari. En 1953, Enzo Ferrari construyó un chasis especial para esta competición, pero, por varias razones, no llegó a participar en ella. Hoy ese chasis desnudo exhibe toda su belleza en la pista de Fiorano

Para Enzo Ferrari, Indianápolis significaba sobre todo un nombre: Ralph De Palma, cuya victoria de la competición en 1915 lo llevó a protagonizar la portada de la “Stampa Sportiva”. Al ver la fotografía de De Palma, originario de Apulia, el pequeño Enzo le dijo a un amigo: “Este es italiano. ¿Por qué no puedo ser yo también piloto de carreras algún día?”. Una frase que recordó en su autobiografía, añadiendo: "Todo lo que ocurrió luego fue consecuencia de este sueño de adolescencia”. Entonces decidió convertirse en piloto, luego en jefe de equipo y finalmente en constructor. Indianápolis fue la chispa, pero, para convencerlo de construir un coche para el famoso óvalo, fue necesaria la determinación de su hombre en los Estados Unidos, Luigi Chinetti, que tuvo el mérito de dar a conocer la marca Ferrari al otro lado del Océano.

Pero el Ferrari que recorre "desnudo" el circuito de Fiorano en este vídeo no es uno de los cuatro 375 preparados para la carrera de 1952 en la que participó Alberto Ascari, primer y último italiano en convertirse en campeón del mundo de Fórmula 1 con la marca del Cavallino. El que está en la pista es el Monoposto Corsa Indianapolis, según consta en la lista de materiales de marzo de 1953, un proyecto creado específicamente para correr en aquel circuito.  Proyecto con número de chasis 0388 producido por Gilco y diseñado para albergar un motor de 12 cilindros de 4500 cc capaz de desarrollar más de 500 CV. Inicialmente iba equipado con un compresor de una etapa, pero posteriormente se instalaron dos compresores y doble carburador Weber. Probablemente, debido a los numerosos compromisos de la Scuderia, el proyecto Indianapolis fue archivado y el chasis 0388 no cruzó el charco aquel año.

Su debut en la competición tuvo lugar en febrero de 1955, en la Daytona Speed ​Week, donde Bob Said consiguió el récord de velocidad de su categoría. Pero el gran año del Monoposto Corsa Indianapolis fue 1956. En mayo, Giuseppe Farina lo utilizó para pasar la prueba obligatoria para pilotos noveles de la competición, pero al final eligió otro modelo para probar suerte en las 500 millas. En julio, el Monoposto Corsa fue asignado al famoso Carroll Shelby, quien lo pilotó en tres pruebas contrarreloj en las que logró batir todos los récords: tres carreras que permitieron a Shelby hacerse con la victoria en el campeonato del SCCA de 1956.

En 1958 el coche volvió a Maranello, donde se modificó para participar en las 500 millas de Monza, conocida también como la "Carrera de los dos mundos" porque enfrentaba coches de F1 con los de las series IndyCar. Harry Schell lo pilotó con un motor modificado reducido a 4,2 litros y una carrocería de colores blanco y azul. Tras participar en las dos primeras mangas, Schell tuvo que abandonar por un problema mecánico. 

Después de aquella desafortunada aparición en Monza, el Monoposto Corsa Indianapolis nunca volvió a competir y pasó 40 años en los Estados Unidos cambiando de manos en varias ocasiones. Finalmente lo adquirió un coleccionista austriaco que lo devolvió al departamento Ferrari Classiche para su restauración completa.

El departamento de clásicos lo entregó en perfecto estado a su propietario en octubre de 2009 y, desde entonces, se conserva en la fábrica de Maranello. De vez en cuando, el propietario aparece en la pista de Fiorano para conducirlo y divertirse con un coche tan singular como su historia. Marc Genè también ha tenido ocasión de pilotarla y disfrutar el extraordinario sonido de sus 12 cilindros perfectamente restaurados por el departamento Classiche, que, buceando en sus archivos, consiguió reconstruir con exactitud cada etapa de su azarosa vida. 

Un raro Ferrari Monoposto Corsa Indianapolis &quot;desnudo&quot; acelera a lo largo de la pista de Fiorano <em>Foto: Leda Paleari</em>
Un raro Ferrari Monoposto Corsa Indianapolis "desnudo" acelera a lo largo de la pista de Fiorano Foto: Leda Paleari

El coche estaba completamente desmontado y cada pieza se comparó con la hoja de montaje original: la correspondencia del coche con el diseño inicial y los cambios realizados por la fábrica a lo largo del tiempo se verificaron mediante el análisis de esta hoja y la lista de componentes (todos los componentes necesarios para construir el coche divididos por grupos). A continuación, se revisaron los componentes instalados y su correspondencia con el diseño original y, seguidamente, se comprobó el tratamiento de los componentes para asegurar que se ajustaban a las especificaciones originales. Trabajaron en el motor, la caja de cambios, el diferencial, la suspensión, los frenos, la transmisión, la distribución, el encendido, la lubricación, el sistema de refrigeración y el sistema de escape. Entre otras cosas, el coche incorpora doble amortiguador Houdaille en cada rueda, probablemente porque fue diseñado para correr en el óvalo de Indianápolis. Otra obra maestra de Ferrari Classiche que ha devuelto a sus orígenes una de las joyas más misteriosas nacidas en Maranello.

 

Ferrari