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EL 195 INTER TAL COMO ERA

EL 195 INTER TAL COMO ERA

Fue un caso típico de “amor a primera vista”, el día en que Yuki Takeda puso los ojos por primera vez en un Ferrari 195 Inter vintage . Diez años después, aquel precioso Berlinetta perfectamente restaurado por Ferrari Classiche era suyo
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Jun Nishikawa

Una soleada mañana de febrero, el showroom Auto Cavallino de Kobe, Japón, contaba con un invitado muy especial: un Ferrari 195 Inter de color rojo fuego recién restaurado. “Hoy somos los primeros en ver este coche totalmente restaurado en Japón”, explica con entusiasmo el flamante propietario del vehículo, Yuki Takeda, durante una entrevista con The Official Ferrari Magazine. Este ejemplar único (un espécimen de casi 70 años) había vuelto a su hogar de adopción en Japón después de casi tres años de restauración a manos de los expertos de Ferrari Classiche en Maranello.

El 195 Inter es algo más que un modelo único; es realmente excepcional. Para empezar, solo se produjeron 27 unidades. De ellas, solo tres fueron carrozados por Carrozzeria Touring y, de estas, solo dos fueron modelos Berlinetta (la otra fue un coupé de tres cuerpos). “Soy un gran fan de este estilo berlinetta de dos cuerpos”, afirma Takeda sobre su Ferrari 195, y continúa diciendo: “La línea que traza desde el techo al extremo trasero es absolutamente preciosa. Y la incorporación de un techo solar ayuda a convertir el modelo en algo especialmente singular”.

La parte trasera de la berlinetta y la imponente 'nariz' son típicas de este modelo <em>Foto: Andrea Ceccarelli y Angelo Bianchetti</em>
La parte trasera de la berlinetta y la imponente 'nariz' son típicas de este modelo Foto: Andrea Ceccarelli y Angelo Bianchetti

El trabajo de restauración es simplemente increíble. El interior huele a nuevo, pero no como en un último modelo de Ferrari recién comprado. Además, si miras el compartimento del motor, verás que también parece nuevo. “Cuando eché un vistazo al motor acabado, tuve la seguridad de que había tomado la decisión correcta al acudir a Classiche”, afirma Takeda.

Este entusiasta ferrarista de 33 años puso los ojos en el coche por primera vez cuando tenía 18 años. “Lo vi aparecer conducido por su anterior propietario en ‘La Festa Mille Miglia’, la versión japonesa de la Mille Miglia. Era la primera vez que veía un Ferrari tan especial. Diez años después, yo seguía yendo a la casa de su antiguo dueño. Estaba enamorado. Quería el coche a toda costa. Y en 2015, mi sueño se hizo realidad”.

Como todo lo que tiene que ver con Ferrari, la pasión desempeña un papel fundamental en esta historia. Tan pronto como Takeda puso las manos en su ansiado Ferrari Inter 195, se inscribió para correr La Festa con su padre. “Tuve algún problema con el motor, así que llevé el coche a Maranello, al departamento Ferrari Classiche, y les pedí que hiciesen las reparaciones necesarias”.

El 195 Inter fuera de Roma, durante el Cavalcade Classiche 2019
El 195 Inter fuera de Roma, durante el Cavalcade Classiche 2019

Mientras el vehículo se encontraba en Ferrari, Takeda decidió que quería restaurarlo para devolverlo a su estado original, lo que implicaba deshacer las modificaciones introducidas por sus anteriores propietarios. Por ejemplo, los faros delanteros y las ventanillas se habían adaptado para darles un aire más deportivo. Takeda, que recogió el coche en Maranello, quedó encantado al ver su extraordinario 195 Inter Touring Berlinetta por primera vez después de la restauración. “Ver el vehículo atravesar la misma puerta por la que salió hace 70 años fue una experiencia muy emocionante”, afirma Takeda.

La entrevista está llegando a su fin, pero queda una pregunta; la pregunta que todo ferrarista espera: “¿Qué significa Ferrari para usted?” Takeda se toma unos segundos para reflexionar y luego explica: “En realidad, debo decir que no soy un experto en coches. Simplemente me encanta Ferrari, desde la historia de la compañía hasta su cultura y su papel en la competición. Y, por supuesto, Italia. Los japoneses sienten gran admiración por Italia. Es un lugar fantástico. Y sigo conduciendo porque es lo que me gusta hacer. Doy el máximo en mi trabajo para poder seguir conduciendo un Ferrari hasta el día en que muera. Ni más, ni menos”.

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