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Restaurar la perfección

Restaurar la perfección

Seguimos a los artesanos del departamento Ferrari Classiche mientras restauran un magnífico Testa Rossa
Texto

Keith Bluemel

Los Ferrari de época son un elemento fundamental de la identidad de la marca y ocupan, literalmente, un lugar muy especial en el corazón de Maranello.
El departamento especializado Ferrari Classiche, inaugurado en julio de 2006, está situado en una zona histórica dentro de la fábrica original de Ferrari. Sus hábiles maestros artesanos se encargan de reparar y restaurar los modelos descatalogados del Cavallino Rampante, y prepararlos para el exigente programa de certificación que se introdujo el mismo año de su inauguración. 

El proceso de certificación acredita que un coche y sus componentes cumplen las mismas especificaciones originales que cuando salió de fábrica, y concluye con la entrega al dueño de un «Certificado de Autenticidad», más conocido como el «Libro Rojo».
Recientemente se ha introducido un sistema de "pasaporte", que prevé la inspección periódica del coche restaurado en un Centro Classiche autorizado para confirmar la validez de la certificación original y proteger la autenticidad del coche y del proceso de certificación en sí. 

El Testa Rossa de 1958 en su época de máximo esplendor, y sin carrocería en el taller <em>Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli</em>
El Testa Rossa de 1958 en su época de máximo esplendor, y sin carrocería en el taller Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli

En enero de 2016, Ferrari Classiche se dispuso a crear una red global de centros de este tipo, situados en los concesionarios autorizados de Ferrari, con el fin de reforzar la relación de los concesionarios con su clientela . El requisito para acceder al programa de restauración Ferrari Classiche es ser dueño de un Ferrari de más de 20 años o de cualquier modelo de competición de F1, deportivos y prototipos deportivos. El departamento, altamente especializado, cuenta con un taller específico, oficinas y archivos propios, y constituye una unidad completamente autónoma dentro de las instalaciones de la fábrica de Maranello.

Los artesanos —que también son capaces de reconstruir integralmente motores y transmisiones a nivel interno— tienen acceso total a todas las instalaciones de producción, como la fundición, los talleres mecánicos y el departamento de tapicería, así como a todos los proveedores oficiales externos. El amplio archivo, que incluye las hojas de construcción originales, los manuales y los dibujos de los componentes, permite a los artesanos buscar los componentes y características originales de cada vehículo. Esto les permite informar a los clientes acerca de los componentes originales de sus coches para poder corregir cualquier característica que ya no se ajuste a las especificaciones originales, debido a los cambios realizados durante las operaciones de mantenimiento o las reparaciones a lo largo de los años.

Antes y después de montar la carrocería desnuda en el chasis <em>Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli</em>
Antes y después de montar la carrocería desnuda en el chasis Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli

El proceso de certificación en sí mismo lo realiza un comité independiente dentro de Maranello, y la importancia que otorga la marca a este servicio es evidente tan solo con el hecho de que dicho comité está dirigido, nada menos, que por Piero Ferrari, Vicepresidente de Ferrari.
El comité, compuesto por nueve miembros de diferentes sectores del sector del automóvil, decide si un automóvil merece o no la certificación, y establece las medidas que se deben adoptar para obtener dicha certificación en el caso de que no sea conforme. 

El objetivo de cualquier restauración es conservar en la medida de lo posible el coche original y sus componentes, aunque a menudo no sea la solución más rentable. 
Sólo cuando los componentes están demasiado deteriorados o demasiado dañados para repararlos, Ferrari Classiche aconseja a los clientes que opten por las piezas de recambio: exclusivamente las que cumplen las especificaciones y los criterios de diseño originales.

A pesar de su antigüedad, el panel original apenas necesitaba metal nuevo <em>Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli</em>
A pesar de su antigüedad, el panel original apenas necesitaba metal nuevo Foto: Angelo Bianchetti, Andrea Ceccarelli

Para ello, la unidad de restauración de Maranello dispone de su propio programa de remanufactura para suministrar las piezas necesarias conformes a las especificaciones originales de la fábrica, manteniendo así la autenticidad del vehículo. Este programa no sólo es útil para reemplazar los componentes perdidos o dañados, también ofrece la ventaja de poder proporcionar unidades de recambio —un motor completo o una caja de cambios, por ejemplo— a los clientes que quieren utilizar sus coches en carreras pero que, como es lógico, tienen miedo de dañar la unidad original.

Desde se fundación, Ferrari Classiche ha restaurado completamente más de 120 coches —incluyendo algunos de los modelos más emblemáticos del Cavallino Rampante, como el 250 Testa Rossa, el 250 GT SWB Berlinetta, el 250 GTO, el 250 LM y el 412P– y ha certificado más de 5.000 vehículos. No es de extrañar que haya una larga lista de espera para sus exclusivos servicios artesanales.

 

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