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Ciclo virtuoso: los secretos aerodinámicos de Ferrari

Nos colamos entre bastidores para descubrir cómo el departamento de aerodinámica de Ferrari aprovecha las ventajas originadas por los flujos aerodinámicos en la Fórmula 1
Texto

Chris Rees

La expresión «esculpido por el viento» se usa a menudo para describir montañas, ventisqueros y dunas de arena, pero también se aplicaría, en su sentido literal, para referirse a un Ferrari. La forma en que el aire fluye sobre un coche, su aerodinámica, influye enormemente sobre la velocidad que puede alcanzar, su agarre en las curvas y su nivel de rendimiento y eficiencia.

 

Se podría decir que los expertos en aerodinámica de Ferrari modelan el viento con sus propias manos. La aerodinámica no es solo la base para alcanzar el máximo rendimiento, también es el punto de partida en el proceso de diseño cualquier nuevo Ferrari. Matteo Biancalana, a cargo de la aerodinámica en el equipo de desarrollo de coches de carretera de Ferrari, explica el proceso: «Proponemos el concepto inicial, un modelo teórico que se facilita al departamento de diseño para que trabajen con él. 

El modelo a escala 1: 2 altamente complejo se utiliza en el túnel del viento <em>Foto: Leda Paleari</em>
El modelo a escala 1: 2 altamente complejo se utiliza en el túnel del viento Foto: Leda Paleari

A partir de ahí, sometemos el proyecto a un proceso constante de retroalimentación interna hasta que se completa. Todos los diseñadores de Ferrari en la actualidad deben conocer a fondo la aerodinámica». Ferrari es capaz de predecir cómo afectará la aerodinámica a la experiencia de conducción mediante un proceso de modelización informática altamente sofisticado. De esta forma, se «conduce» un vehículo conceptual de forma virtual en simuladores que tienen en cuenta la aerodinámica. «En el simulador, los pilotos nos pueden decir exactamente cómo afectan los cambios aerodinámicos al rendimiento y la estabilidad —señala Biancalana—. Solo tras varias semanas de intenso trabajo, se traslada por fin la realización de pruebas a modelos físicos en el túnel de viento». El túnel de viento es una herramienta casi de ciencia ficción, y por una buena razón. Los modelos físicos a escala 1:2 son vitales para probar las teorías aerodinámicas.

 

Los modelos de Ferrari son extremadamente sofisticados, en cierto modo, casi tan complejos como un coche fabricado a escala real. Pueden constar de hasta 500 componentes, fabricados según unos estándares muy exigentes con materiales poco comunes como la fibra de carbono y la cerámica, incluyendo réplicas a escala de la suspensión, las llantas y los neumáticos. Como siempre ocurre con Ferrari, la velocidad es esencial. Cuando el equipo quiere modificar un componente, emplea el «prototipado rápido». Esta técnica permite que un equipo de modeladores especializados imprima los componentes en 3D en tan solo unas horas. La velocidad del viento en el túnel es de 180 kilómetros por hora. Si no parece demasiado alta —al fin y al cabo, un Ferrari de carretera puede superar los 300 km/h—, es interesante recordar que las cargas que pasan sobre un modelo a media escala deben multiplicarse por cuatro (o en eso insistía mi profesor de matemáticas).

La aerodinámica única del Ferrari 488 Pista se somete a pruebas <em>Foto: Leda Paleari</em>
La aerodinámica única del Ferrari 488 Pista se somete a pruebas Foto: Leda Paleari

El vínculo entre la aerodinámica de la Fórmula 1 y los coches de carretera es evidente: la metodología es la misma, al igual que el software de desarrollo. Los equipos de aerodinámica de F1 y de coches de carretera normalmente se reúnen para intercambiar ideas. De hecho, algunos componentes aerodinámicos comparten la tecnología de la Fórmula 1 directamente, como los «generadores de vórtice» bajo la carrocería del 488 GTB, que dirigen el caudal de aire de la misma forma que las «tablas de barcaza» de la F1. El parecido va aún más allá con el 488 Pista. Ferrari fue el primer equipo de Formula 1 en usar un S-Duct, que libera la presión trasera en el extremo delantero, proporcionando así una fuerza aerodinámica adicional decisiva. Esto se reprodujo en el 488 Pista de carretera.

 

A pesar de todas las semejanzas con la F1, los desafíos aerodinámicos para los coches de carretera son, en muchos sentidos, incluso más exigentes que para los coches de competición. Por ejemplo, los componentes deben ser lo suficientemente resistentes como para durar toda una vida. Mantener los motores y los componentes mecánicos fríos es otro desafío importante. La creación del caudal de aire alrededor de un Ferrari es paralelo al proceso de desarrollo optimizado de la compañía. Al fin y al cabo, la experiencia adquirida gracias a los vehículos de competición 488 Challenge y 488 GTE se vierten directamente al Pista de carretera, un verdadero «ciclo virtuoso».

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