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Automóviles
09/02/2017

LaFerrari Aperta: de mentalidad abierta

LaFerrari Aperta ha nacido de uno de los vehículos más extraordinarios de los últimos años

¿Recuerda LaFerrari, el vehículo de serie limitada con la insignia del Cavallino Rampante que redefinió por completo los límites de la tecnología automovilística? Si le quitamos el techo, obtenemos un biplaza descapotable puro y duro, listo para ocupar su lugar en el imaginario colectivo por derecho propio: el LaFerrari Aperta. Se trata del último modelo de grandes aspiraciones, creado para unos pocos increíblemente privilegiados: el regalo de la casa Ferrari a sí misma en la víspera de su 70.o aniversario.

 

En apariencia, la transición del coupé de techo rígido al descapotable debería resultar sencilla. Nada más lejos de la realidad. No obstante, aun sin el techo y teniendo en cuenta todas las dificultades dinámicas y estructurales, Aperta hace gala de la misma conducción y rendimiento monstruoso del coupé: aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos y una velocidad máxima que pulveriza el límite de los 350 km/h. 

 

¿Cómo lo han conseguido? Para empezar, con la misma unidad de control híbrida, el motor V12 de 6,2 litros, que garantiza una salida de potencia de 800 CV y un máximo de 9250 rpm, a los que se suman los 120 kW (163 CV) generados por el motor eléctrico. Potencia total: 963 CV. El mismo doble embrague F1, la misma transmisión de siete velocidades, el mismo sistema de escape de ingenioso diseño. La única diferencia es la calibración del software, que ha evolucionado para aumentar la eficiencia y ser más práctica a bajas revoluciones, aprovechando el par instantáneo del motor eléctrico.

Las líneas musculares de LaFerrari Aperta se muestran aquí con gran efecto  Photo: Mark Fagelson 

Por otro lado, los sistemas de control electrónico del vehículo integrados son idénticos a los del coupé, desde el control de estabilidad (ESC) hasta el ABS de alto rendimiento con distribución de la fuerza de frenado electrónica (EBD), pasando por el control de tracción F1 (EF1-Trac), el diferencial electrónico (E-Diff 3) y el control magnetorreológico de la suspensión recalibrada con sistema de doble solenoide (SCM-E Frs). Todos estos acrónimos se suman a un vehículo con una potencia y control sin precedentes.