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Automóviles
11/11/2016

Soñando con Daytona

Daytona dio nombre a un deportivo de Maranello. Pero ahora el circuito tiene otro significado para los Ferraristas, ya que será la sede de las primeras Finales Mundiales de EE. UU.

El final de la década de 1960 fue una época de muchos cambios para Ferrari. Al cierre del decenio, Il Commendatore firmaría un contrato con el cerebro de Fiat, Gianni Agnelli, obteniendo así la estabilidad financiera que necesitaba a cambio de ceder un 40 % de participación a Fiat, a la vez que se garantizaba la autonomía del equipo de Fórmula Uno, tan querido por Enzo Ferrari.

 

En esta época también llegaba a su fin la presencia de la compañía en las carreras deportivas automovilísticas, que había dominado durante casi 10 años. Pero no sin que antes Ferrari obtuviese una de las mayores victorias de su historia.

 

Retrocedamos a junio de 1966: Ford había conseguido hacer realidad las palabras de Henry Ford II cuando dijo que había que "dar una paliza a Ferrari" tras las resentidas negociaciones de adquisición de la compañía que habían tenido lugar unos años antes. La derrota de los invictos Ferrari a manos de los estadounidenses (un triple podio para el GT40 en Le Mans y Sebring) debió de doler mucho, aunque a Ford le costó una auténtica fortuna y la compañía del óvalo azul le sacó todo el valor comercial que pudo. 

Ferrari termina 1-2-3 en la carrera de 1967 en Daytona Photo: Getty Images 

La respuesta de Ferrari llegó en forma del 330 P4, para muchos el mejor coche de carreras de Ferrari de todos los tiempos. Dos de los coches nuevos aparecieron en Daytona en 1967: uno en formato de Spider descapotable, pilotado por Chris Amon y Lorenzo Bandini, y el otro, un coupé con Mike Parkes y Ludovico Scarfiotti al volante.

 

El esfuerzo de Ford durante la carrera se vio empañado por problemas de fiabilidad, hasta el punto de que el Mk II de Dan Gurney/AJ Foyt iba a nada menos que 30 vueltas por detrás del Ferrari que iba en cabeza a la 1 am, una situación que no hizo más que empeorar cuando se evidenció que el coche necesitaba un cambio de transmisión.

Lorenzo Bandini y Chris Amon celebran su victoria con la reina del trofeo Winkie Louise Photo: Getty Images 

Ferrari obtuvo una victoria sonora y las últimas vueltas se ejecutaron a la perfección, dejando a los estadounidenses profundamente molestos. Amon y Bandini cruzaron la meta habiendo realizado 666 vueltas a una velocidad media de 169 km/h, con Parkes y Scarfiotti segundos y el NART 412P de Rodríguez/Guichet tercero. Lo significativo fue que el Porsche 910 pilotado por Hans Hermann, Jo Siffert y Jochen Rindt (que había sido copiloto en la última victoria general de Ferrari en Le Mans en 1965), acabó cuarto.

 

El Daytona influyó mucho en el resto de diseñadores de coches y representa el vínculo entre el lenguaje de las formas curvilíneas de los años 60 y la silueta en forma de cuña que dominaría en los 70.

 

También merece la pena destacar que el Daytona, incluso como Gran Turismo tope de gama de Ferrari, demostró con creces ser un coche de competición muy eficaz. Se llegaron a realizar en total quince versiones de carreras en el departamento Assistenza Clienti. El destacado distribuidor francés de Ferrari, Charles Pozzi, llevó a Le Mans en 1972 un 365 GTB/4 pilotado por Jean-Claude Andruet y Claude Ballot-Lena que terminó en un notable quinto puesto. 

El 365 GTB / 4 de Charles Pozzi en Spa en 1972  Photo: Getty Images 

Y sin embargo, lo más sorprendente es que las siguientes cuatro plazas se las llevaron Daytonas de competición, un logro notable para un coche esencialmente de carretera.

 

Será uno de los agradables recuerdos a los que rendirán homenaje las Finales Mundiales anuales de Ferrari cuando den comienzo el 1 de diciembre en el circuito internacional de Daytona para celebrar una exaltación del Cavallino Rampante de 4 días de duración.

 

Como siempre, este ineludible evento reunirá a todos los competidores de la serie de Europa, Norteamérica y Asia-Pacífico del Desafío Ferrari, Corse Clienti y XX, así como, por supuesto, a los pilotos de la escudería Sebastian Vettel y Kimi Räikkönen, que harán una demostración del SF16-T en el enorme e impresionante circuito. Además, será la primera vez que se pilota allí un coche de F1 contemporáneo.

 

"Con los años se ha establecido una relación de estrecha colaboración entre Ferrari y este circuito histórico", afirma Antonello Coletta, responsable de las actividades de GT y Corse Clienti de Ferrari. Tanto que la serie de Norteamérica del Desafío Ferrari considera la carrera de Daytona, organizada para que coincida con las legendarias 24 Horas, como uno de sus eventos más importantes.

 

"Las Finales Mundiales, que se celebrarán en diciembre en el circuito internacional de Daytona, son un nivel más en esta relación ya consolidada". Es evidente que se avecina otra victoria.